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Las deudas ahogan a las comunidades de vecinos

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La morosidad en los edificios ha subido alrededor de un 50% desde el inicio de la crisis y cada vez son más los vecinos que terminan por verse las caras en los juzgados

la morosidad es algo que siempre ha estado presente en la sociedad española. sin embargo, la crisis incrementó el número de impagos y las comunidades de vecinos ven como tienen que hacer malabares para poder seguir funcionando con normalidad. ascensores parados, rellanos sin limpiar o paredes que necesitan nuevas capas de pintura son ya la tónica habitual con la que se encuentran muchas personas al salir de sus pisos y es que, en muchas ocasiones, el dinero que aportan aquellos vecinos que pueden y quieren pagar sus cuotas no es suficiente. el perfil del moroso es muy variado y hay que tener en cuenta que este colectivo no solo está formado por personas individuales sino que grandes entidades como bancos también son poseedoras de pisos que adeudan dinero a sus comunidades. por su parte, los vecinos que cumplen con sus cuotas no dudan ya en acudir a los juzgados para solucionar este problema. a pesar de que los juicios monitorios se han agilizado, suelen tardar una media de 8 meses en resolverse. los morosos salen perdiendo en los juicios en la mayoría de las ocasiones pero muchos se declaran insolventes.


Con la crisis ha subido el paro, los impuestos y cada vez más familias se ven en dificultades. Esto también ha generado un incremento de la morosidad entre las comunidades de vecinos. La figura del moroso siempre ha estado presente en nuestra sociedad, tanto que a ella se hace referencia en varios refranes populares como "quien en España dineros ha de cobrar, muchas vueltas ha de dar" o "el arte del buen comerciante está más en lograr que le paguen que en vender". Pere Brachfield, morosólogo y profesor de Finanzas de EAE Business School, afirmó en una ocasión que "ser moroso hoy en España aún sigue siendo una opción rentable".
Las administraciones de fincas de la zona de Pontevedra ofrecen cifras variadas con respecto a este tema. Amando Díaz, administrador de Terranium, señala que la morosidad en las comunidades puede ir del 5 al 50%, es este 50% el que señala SIC, de Generali Seguros, como el porcentaje que ha subido la morosidad. En CNG Administración de Fincas, Eva García, administrativo de la empresa, sostiene que la morosidad es 3 o 4 veces mayor que antes de la crisis, es decir, que 1 de cada 3 edificios cuenta con algún vecino moroso, según datos de Ana Moldes, una de las tres administradoras de Nos Administraciones.

Perfil del deudor

El perfil del deudor es muy dispar y no existen unos rasgos comunes con los que poder aglutinar a estas personas. Los administradores destacan que actualmente existen dos tipos de morosos: los de toda la vida y los que se ven en esta situación a causa de la situación económica actual. Los primeros no cumplen con sus pagos por simple capricho o porque siempre han eludido las deudas y se aprovechan de la situación actual para seguir haciéndolo. Según SIC estos representan un 1% del total de los morosos. Por otra parte, los segundos no tienen forma de poder hacerse cargo de las cuotas de su comunidad, se trata de gente que se ha quedado en el paro o que venía ya de una situación económica muy complicada al embarcarse en una hipoteca y que llevaba muy ajustados los ingresos frente a los gastos, por lo que no se puede hacer cargo de las cuotas, comenta Enrique Méndez, gerente de SIC.

La morosidad va por barrios

En Consulting Mixto Calidad y Gestión también hacen saber de la existencia de personas que intentan no dejar de pagar sus cuotas hasta que llegue el momento en el que no resisten más. Además, José Manuel Maquieira, uno de los socios de la empresa, aporta un dato interesante: la morosidad en el centro de Pontevedra no es mucha pero se incrementa en zonas "desfavorecidas" como Monte Porreiro, donde hay edificios en los que más de la mitad de los pisos tienen a todos sus miembros en el paro. 
La existencia de uno o varios morosos en la comunidad afecta directamente al resto de vecinos que ven tienen que ingeniárselas para poder salir del paso y mantener los servicios que tienen contratados asegurando así un funcionamiento normal del edificio. Una de las opciones más recurrentes para combatir los gastos que genera la morosidad dentro de una comunidad es incrementar las cuotas de los vecinos que sí las pagan o recurrir a cuotas extraordinarias, ya que en ocasiones hay obras que es imprescindible llevar a cabo, haciendo de esta manera que el peso de la comunidad recaiga sobre ellos. En ocasiones también se recurre a la supresión de algunos servicios como pintar o se ejecutan estos trabajos por parte de los propios propietarios, buscando así medidas de contención de gasto. Como comentan en CMC gestión en los edificios que cuentan con dos ascensores se suele proponer que solo uno de ellos se mantenga en funcionamiento. Además, la mayoría de las administradoras de fincas recalcan que antes de eliminar ningún tipo de servicio se intenta negociar con los proveedores. Estas negociaciones se dan de formas muy distintas, en Terranium comentan que estas negociaciones se dan para que siga existiendo el servicio que ofrece el proveedor pero a otro costo o a menor calidad. Sin embargo, en CMC intentan negociar a la baja con los proveedores y la bajada de calidad en los servicios es uno de sus últimos objetivos, en esta administración intentan hacer ver a los abastecedores que las comunidades no son capaces de pagar sus servicios y que necesitan una bajada en los precios.

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